TrucoDía: Adelgazar

Resulta mucho más difícil prescindir del azúcar o de la sal, dos importantes “acumuladores de peso”. Intenta sustituir el azúcar por miel, que pose el mismo valor calórico pero tiene la ventaja de absorber mucho menos líquido. En cuanto a la sal, intenta reemplazarla progresivamente por otros sabores: cebollas, ajos, limón o vinagre, de forma que puedas ir deshabituándote de la frecuente costumbre de poner demasiada sal.
Come lentamente, masticando bien, y toma las verduras hervidas (sin salsas) antes de la carne; la sensación de saciedad que sentirás rápidamente hará que ingieras menor cantidad de carne (y de la grasa que le acompaña).








Un teléfono antiguo para llamar de la forma más moderna.


